Ideas de cómo ser feliz

Artículo de Ricardo Eiriz: La Clave de la Felicidad 
Entrevista a Ricardo Eiriz: Feliz lunes.

La clave de la Felicidad

publicado a la‎(s)‎ 10 nov. 2013 18:36 por Mª Blanca Gimeno Pons   [ actualizado el 27 feb. 2014 6:08 por Jorge López ]

¿Cuál es la clave de la Felicidad?


Cuando en el 2009 decidí que mi profesión era SER FELIZ, no tenía ni idea de hacia dónde dirigía mi vida. Tras más de 25 años dedicados al mundo empresarial, siendo en aquel momento directivo de una gran empresa, habiéndome dedicado asimismo durante bastantes años al mundo de la consultoría estratégica y a la docencia en una escuela de negocios privada, decidí dejarlo todo para convertirme en un verdadero profesional de la felicidad.


Tenía claro que ser profesional de la felicidad requería tener un conocimiento amplio de qué es la felicidad, qué la origina, de dónde surge, qué podemos hacer para ser más felices,…, en definitiva debía conocer perfectamente los hilos que manejan la felicidad en todos nosotros. Tomar esa decisión me obligó a sumergirme en un proceso de investigación, análisis y experimentación. Leí centenares de libros, artículos e investigaciones, asistí a múltiples conferencias y seminarios, y visualicé documentales, películas y vídeos de todo tipo con un único objetivo, identificar dónde reside la felicidad y cómo puede cada uno de nosotros situarse en el nivel de felicidad que desea experimentar en cada instante.


Adopté una definición de la Felicidad que escuché del Dalai Lama. Según él, la felicidad es el resultado de una fórmula: FELICIDAD = SATISFACCIÓN / NECESIDADES


En el momento que me hice consciente de que tanto el numerador (Satisfacción) como el denominador (Necesidades) son factores 100% subjetivos, entendí que la felicidad es algo interno, que no depende en absoluto de elementos materiales o inmateriales externos a uno mismo. La felicidad no depende de tener un coche u otro, de tener una casa mejor o peor, de tener una determinada pareja, o incluso de ser correspondido en el amor. La felicidad depende exclusivamente de la interpretación que yo hago de la realidad que vivo.


Llegado a este punto, toda mi investigación se centró en lo que realmente somos. Entré en el mundo de la física cuántica y la epigenética, o lo que es lo mismo, en lo que la ciencia más actual ha venido demostrando respecto a lo que somos y lo que determina nuestro comportamiento y nuestra realidad.


Descubrí que nosotros y todo lo que nos rodea es energía. Que cada persona y cada materia están emitiendo una frecuencia de vibración energética propia en cada instante. Que la física nos dice que cuando dos energías se juntan, se suman, pudiendo entrar en resonancia constructiva o destructiva. Que el sentirnos bien o mal con determinadas personas, animales u objetos es el resultado de tener resonancias constructivas o destructivas con la energía que emiten esas personas, animales u objetos. Que la física también nos dice que las energías atraen energías similares y repelen energías opuestas. ¿Te suena el refrán “Dios los cría y ellos se juntan”?, ¿y aquel otro que dice “Los perros se parecen a los amos”? Estos refranes no son más que el reflejo de estos principios de la física.


¿Qué significa todo esto? Pues que atraemos a nuestra vida energías similares a las que emitimos, o lo que es lo mismo, si vibramos con una energía de tristeza, depresión, pesimismo, estrés, etc., lo que atraemos a nuestras vidas son situaciones y personas que entran en resonancia constructiva con esas vibraciones, de modo que haremos más fuertes esos sentimientos. Y al contrario, si vibramos con una energía positiva de alegría, optimismo, confianza, tranquilidad, etc., atraemos a nuestras vidas situaciones y personas que amplifican estas emociones, haciéndolas más fuertes.


Además, la ciencia también nos ha demostrado que la energía con la que vibramos cambia nuestro cuerpo. Las emociones negativas generan vibraciones energéticas que debilitan el cuerpo y generan enfermedades, mientras que las emociones positivas fortalecen nuestro cuerpo y nuestro sistema inmunitario.


¡¡¡Perfecto!!! Saber todo esto me indicó el camino. Lo que debía hacer a continuación era profundizar en cómo controlar nuestras emociones, evitando que sean las emociones las que nos controlen a nosotros.

Tenía muy claro que era nuestra mente la única que podía hacer esto, pero no nuestra mente consciente con su limitada capacidad de proceso, sino nuestra mente subconsciente, responsable de aproximadamente el 95% de todas las decisiones y acciones que realizamos.


La mente subconsciente es como una madre super-protectora que nos lleva siempre por el camino de menor riesgo y sufrimiento, ¡según sus propios criterios, claro!  ¿Y cuáles son los criterios que rigen a la mente subconsciente? Pues el resultado de las experiencias vividas en el pasado.


Si hemos tenido un desengaño amoroso tras abrir nuestro corazón, a partir de ese momento nuestro corazón estará resguardado y difícilmente lo abriremos ni expresaremos lo que sentimos. Si hemos tenido un problema en el trabajo por ser demasiado proactivos, en el futuro nos costará hacer algo más allá de lo que nos manden,…


Nos vamos nutriendo de las experiencias vividas, vamos almacenando CREENCIAS en nuestro subconsciente, y sin tener necesidad de volver a pensar en ellas, nuestro subconsciente va dirigiendo nuestras vidas en base a esas creencias.


Esta situación es muy positiva en algunas circunstancias, ya que habitualmente nos permite mantenernos libres de peligro, pero al mismo tiempo puede impedirnos vivir la vida que realmente queremos. Algunas de las creencias que almacenamos nos limitan para alcanzar las metas que deseamos, o incluso para vivir del modo que nos gustaría. Sentimientos de inferioridad, miedo, derrotismo, ansiedad,… no son más que patrones generados como respuesta a situaciones vividas anteriormente, y que “teóricamente” nos protegen de males mayores.


¡¡¡Muy bien!!! Llegado este punto, ya estaba muy cerca. Sólo faltaba encontrar las herramientas que nos permiten acceder directamente al subconsciente para modificar esas creencias que nos estorban. A raíz de mi proceso de investigación, tenía muy claro que el acceso a la mente subconsciente no se podía realizar a través de la mente consciente, ya que ésta funciona con una frecuencia de 40 ciclos por segundo, mientras que la mente subconsciente funciona a 20 millones de ciclos por segundo. Esta diferencia de frecuencia hace materialmente imposible la comunicación entre ellas. La situación es similar a lo que ocurre con las ondas de radio que atraviesan las paredes, quedando intactas tanto la onda de radio como la pared.


El resultado de la investigación, y sobre todo de la experimentación tanto en mí mismo como en otras personas, me llevó a identificar que son muchas las herramientas que tenemos a nuestra disposición para cambiar esas vibraciones energéticas (creencias) con las que no deseamos vibrar. Estas herramientas nos permiten acceder directamente a nivel subconsciente para cambiar creencias y de este modo generar nuevos patrones de comportamiento.

Recorrer este camino me permitió identificar claramente que la Felicidad es el resultado de una experiencia 100% interna, sobre la cual, si queremos, podemos tener un control absoluto. Lo único que hace falta es alinear nuestra mente subconsciente para permitirnos disfrutar de la vida que cada uno desea, y afortunadamente, eso es ¡relativamente fácil!

Ricardo Eiriz


Autor de “Un curso de felicidad” "Escoge tu camino a la felicidad y el éxito" y "Apunta Alto"

Feliz lunes

publicado a la‎(s)‎ 10 nov. 2013 18:16 por Mª Blanca Gimeno Pons   [ actualizado el 25 jul. 2014 18:27 por Jorge López ]

Feliz lunes 28 de Octubre de 2013 a las 11:05

ENTREVISTA A RICARDO EIRIZ EN RADIO SABADELL,

PROGRAMA A BONA HORA

(Realizada por Aura Costa)

"La Felicidad"


Ricardo Eiriz, buenos días, bienvenido A Bona Hora.

R. Buenos días.

¿Estás de acuerdo en que la felicidad se esconde en alguno de estos sitios que ahora mismo nos cantaban

R. Por supuesto.

¿Tú donde la encontraste?

R. La encontré dentro de mí mismo. La encontré dentro de un proceso de desarrollo personal que me llevó a descubrir que la felicidad se halla dentro de cada uno. Que no la hemos de buscar fuera sino que la hemos de buscar dentro.

Ricardo Eiriz es un poco un inclasificable. No es un coach, no es un psicólogo, no es un terapeuta, pero hace un poco de todo eso y, lo más importante, trabaja en ayudar a personas y empresas a ser más felices. Además, acaba de publicar el libro “Un curso de felicidad”, de la editorial Sirio, una obra sencilla y práctica para, según él, transformar nuestra vida. ¿Cómo te autodefines?

R. Buffff. Esta es una pregunta muy buena. Yo me autodefino como una persona que descubrió en un momento determinado de su vida que no iba por el camino correcto, que no iba por el camino en el que realmente yo era responsable de mi propia vida, y realmente vi la luz. Vi que realmente hay un camino en el que tú puedes ser feliz, puedes ser quien dispone y controla lo que hace en cada momento. En definitiva, una persona que abrió los ojos en un momento determinado.

De hecho, en la solapa de tu libro, debajo de tu foto, y atención porque es lo primero que me llamó la atención, dice: “Ricardo Eiriz, es una persona cuya profesión es Ser Feliz. Todas las experiencias vividas con anterioridad a elegir libremente esta profesión no tienen la menor importancia”

R. Así es.

Sorprendente, porque ves un libro así, que te dice, un curso de felicidad, y dices, a ver si eso lo aprendemos rápido, y te preguntas ¿quién lo escribe? Miras la foto, te encuentras esto, y yo decía, será un psicólogo, será un coach, será un formador, será un experto en múltiples terapias alternativas, y tú libremente, eso supongo que es estrategia, eliges no etiquetarte.

R. No, realmente no es estrategia. Realmente a mí me costaba mucho durante muchos años definir mi profesión. Delante de un formulario siempre tenía dudas y pensaba ¿qué pongo? Cuando ponía profesión, yo siempre me planteaba, ¿pongo directivo? ¿pongo ejecutivo? ¿pongo administrativo? Realmente me costaba mucho concretarlo y definirme a mí mismo. Hasta que llegó un día en el que delante de un formulario dije: Se acabó. Mi profesión debe ser Ser Feliz. Y eso por encima de todas las demás cosas que pueda hacer en mi vida. Puedo ganar dinero de una manera o de otra, puedo dedicar mi tiempo libre a una cosa u otra, pero realmente mi profesión, de lo que yo quiero ser profesional en mi vida es eso, Ser Feliz. Y dentro de ser feliz también está ayudar a los demás a ser felices, porque eso también te llena, pero realmente lo decidí de este modo. No es un tema de marketing en absoluto. Fue una parte de mi proceso de desarrollo personal.

Antes hemos de decir que él era un alto ejecutivo, empresario de éxito, consultor, estratega, hasta un día, ahora hace cuatro años, en el 2009, decides dejarlo todo y comenzar a investigar sobre la felicidad. ¿Por qué? Ya nos has dicho que tu veías que no ibas bien, pero ¿qué es lo que te impulsa a un cambio tan radical?

R. Pues precisamente el ser coherente con esta decisión personal de que mi profesión era Ser Feliz. En el momento en que tomé esta decisión, lo que yo hacía en la vida, si quería ser coherente conmigo mismo, tenía que cambiar. Yo tenía un muy buen puesto en una gran empresa, pero realmente no me llenaba. Realmente lo que estaba haciendo era ganar dinero vendiéndoles una parte de mis horas. Si yo realmente quería ser coherente, si yo realmente quería ser un profesional de la felicidad, tenía que cambiar, tenía que dedicarme a cosas que me llenasen, con las que disfrutase, y me hicieran crecer como persona y como individuo. Por eso cambié radicalmente. Dejé la empresa y me dediqué a investigar sobre la felicidad, sobre lo que llevaba a la gente a ser más o menos feliz, y a descubrir este mundo tan apasionante, que no tiene nada que ver con lo que nos dicen o nos han dicho durante muchos años.

Comienza entonces un trabajo en el que se lee centenares de libros, asiste a seminarios y cursos, ve películas, documentales, vídeos. Y ¿qué descubres exactamente?

R. Que vivimos en un mundo muy diferente del que percibimos a través de nuestros cinco sentidos. Tenemos una percepción limitada de la realidad. Descubrí el mundo de la epigenética, de la física cuántica, descubrí lo que la ciencia moderna nos dice respecto al mundo en el que vivimos, que realmente todos nosotros somos energía, que cada uno de nosotros tiene unas frecuencias vibratorias, que realmente estamos en un mundo en el que estamos interactuando con otras energías. Cada persona tiene su propia frecuencia energética, que es en la que emite continuamente, y eso comporta que estemos siempre interactuando con otras energías. Y nosotros mismos podemos transformar internamente esta frecuencia en la que estamos vibrando en cada momento. Todo lo que conseguimos en la vida, todo lo que somos, todo lo que realmente estamos atrayendo hacia nosotros depende exactamente de eso. Son principios muy claros y simples de la física. La física nos dice que cuando se juntan dos ondas energéticas se suma. En consecuencia, si estas ondas van sincronizadas, perfecto porque amplifica tu propia energía y te sientes mejor; pero si estas ondas van desacompasadas, lo que te están haciendo es quitarte energía. Si te encuentras delante de una persona que te quita energía, no es porque tú seas una persona mala, es porque tus ondas de energía y las suyas no van sincronizadas y por tanto no entran en resonancia constructiva. Por tanto, es una reacción normal.

Entonces ¿qué haces? ¿te apartas?

R. Sí, es mejor apartarse de estas personas. Porque igual que tú sientes que esa persona te quita energía, a la otra persona también le ocurre. Y además, hay otro principio muy claro de la física que nos dice que toda energía tiene una parte magnética, y este magnetismo hace que atraigas hacia ti ondas que sean similares a las tuyas, que entren en resonancia constructiva. Eso hace que si eres una persona optimista, te acabas rodeando de gente optimista y de circunstancias te refuerzan en esta posición. Y al contrario, si eres una persona que está deprimida, que está siempre pensando en la parte negativa, acabas atrayendo hacia tu vida situaciones que te están reforzando en esta vibración.

Tú dices, no tan solo personas sino hechos. Es decir, si tú consigues vibrar en positivo tienes muchos más números para ser feliz porque la gente que te vas encontrando, que te va apareciendo te sumen en esta felicidad, o al contrario, si vibras en negativo, podríamos decir que todo te dará la razón.

R. Es física. No es que sea porque sí. No es algo que nos tengamos que creer porque alguien nos lo dice. Es consecuencia de la física y está demostrado. La física cuántica y la epigenética nos han demostrado que el mundo funciona de este modo. Que nosotros en función de las vibraciones que estamos emitiendo en cada momento, en función de las emociones que estamos sintiendo en cada momento, estamos atrayendo hacia nosotros vibraciones similares.

Una de las cosas que más me han gustado de este libro. Que por cierto lo recomiendo. Es un libro muy fino, no sé exactamente las páginas que tiene, unas ciento cincuenta. Muy fácil de leer, está muy claro. No quiere decir que lo que se dice sea sencillo. Muchas veces os tendréis que parar a reflexionar, a mirar. Es un buen manual, corto. Después explicaremos un poco más sobre su contenido. Pero una que me sorprendió y me gustó es que en las primeras páginas del libro dices: “no te creas todo lo que explico en este libro”, dices: “experimenta, prueba, busca, lee, simplemente yo te muestro un camino”. Y eso me gustó, por lo que tiene de humildad. En esta sección todos los lunes invitamos a muchos coach, psicólogos, de gente que trabaja para la felicidad, y a veces sí que se da la actitud de “yo he encontrado esto”, y te lo explican como una verdad suprema, y en cambio no es tan habitual encontrarse con alguien que diga “este es el camino que yo he encontrado, yo te lo enseño, pero ponlo en duda”.

R. Es que caminos que nos pueden llevar a un mismo destino hay muchos. De hecho, antes de escribir este libro, escribí otro que se titula “Escoge tu camino a la felicidad y el éxito”, en el cual recogía más de cincuenta técnicas que te permiten acceder a nivel subconsciente para cambiar precisamente esta frecuencia en la que estamos vibrando en cada momento. Para cambiar creencias, para liberar bloqueos emocionales, que es lo que realmente nos está condicionando. Al final es nuestro subconsciente el que está generando los patrones de comportamiento que tenemos en cada momento y el que nos lleva a ser o no ser felices. Hay muchas técnicas o herramientas que nos permiten hacer eso. Sería estúpido por mi parte decir que el único camino es éste. No es verdad, hay muchos y cada uno debe escoger el suyo.

¿Qué es la epigenética? Explícanoslo de forma muy sencilla.

R. Se nos ha dicho históricamente que estamos condicionados por nuestros genes, que la herencia genética que tenemos de nuestros padres nos condiciona y nos lleva a sufrir unas enfermedades o a que podamos desarrollar unas enfermedades u otras. La epigenética lo que dice es que nosotros tenemos unas posibilidades a raíz de esta herencia genética, pero que no dejan de ser posibilidades. Que realmente se desarrollen o no unas determinadas enfermedades está condicionado por nuestro entorno, y entre otras cosas, nuestro entorno son las creencias que nosotros tenemos, lo que nosotros hemos ido absorbiendo durante todos los años de nuestra vida a raíz de las relaciones que hemos tenido con lo que nos rodea, con nuestros padres, abuelos, hermanos, profesores, en la iglesia, con toda la información que nos está llegando continuamente. Y que realmente lo que nosotros somos o desarrollamos a nivel genético está dirigido realmente por todas estas creencias y emociones que absorbemos del entorno.  

Puede haber una parte de la gente que lo lea que diga, aquí lo que me está diciendo Ricardo es que todo depende de mí, que si soy feliz es porque quiero, simplificándolo mucho, y sino también.

R. Sí.

Y quizás tampoco es el cien por ciento.

R. Resumiendo es eso. Todo depende de la definición de felicidad que tengas. La felicidad es algo absolutamente interior. Es una sensación o una situación interna de equilibrio, de satisfacción, de realización interior. Es muy distinto del placer. La felicidad emana de tu interior, mientras que el placer proviene del exterior, de circunstancias externas. Todo lo que proviene del interior es una interpretación que nosotros hacemos de la realidad, y en consecuencia, todo depende de mí. Nos podemos encontrar con situaciones muy desagradables externamente, que nos pueden hacer sentir tristeza en algún momento, o nos pueden hacer sentir algunas emociones puntuales, pero que no dejan de ser puntuales. Si nosotros a nivel interior estamos en equilibrio y estamos felices, todo eso que nos viene del exterior y nos puede provocar reacciones puntuales muy limitadas en el tiempo, acaba siendo anecdótico. Tu estado general de equilibrio lo mantienes con independencia de estas circunstancias externas.

Es en este punto que dices, no puedes controlar todas las situaciones y personas, pero sí como reaccionas o no reaccionas ante estas. Aquí es donde darías la responsabilidad individual.

R. Exacto, la clave está en cómo interpretas tú estas circunstancias externas.

De hecho, tú explicas muy bien en el libro que no es lo mismo ser feliz que estar feliz.

R. Ser feliz depende exclusivamente de ti. Estar feliz, depende habitualmente del exterior, depende de circunstancias externas y que es limitado en el tiempo. Una situación de estar feliz tiene caducidad. En cambio, si eres feliz, si realmente emana de tu interior, no tiene caducidad alguna. Puedes ser feliz toda la vida.

Hay muchos neuropsicólogos que dicen que eso de la felicidad eterna no existe, que es mentira, que únicamente se puede ser feliz en momentos puntuales, que el cerebro no está preparado, al igual que no está preparado para sentir un amor exaltado durante mucho tiempo, etcétera.  

R. Que ellos no lo hayan conseguido no quiere decir que no exista. Por eso digo en el libro que lo hemos de experimentar en primera persona. Realmente sí que se puede conseguir, pero no puede hacerse dentro de los paradigmas que hemos tenido hasta ahora, en los cuales, por ejemplo, no se podía enseñar felicidad. ¿Por qué? Pues porque la enseñanza tal como se ha concebido hasta ahora va dirigida exclusivamente a la mente consciente. Adquirir una serie de conocimientos para posteriormente acceder a ellos y utilizarlos. La felicidad depende del subconsciente, y las herramientas que te permiten acceder al subconsciente son muy distintas de las que te permiten acceder a la mente consciente. Por eso las terapias que van dirigidas a la mente consciente como la psicoterapia no permiten acceder al subconsciente. Hemos de tener muy claro que todo esto también es consecuencia de la física. Nuestra mente consciente funciona con una frecuencia energética, a 40 ciclos por segundo. Nuestra mente subconsciente funciona a veinte millones de ciclos por segundo. Esta diferencia tan grande hace que sea imposible o prácticamente imposible la comunicación entre ambas. Es como si las ondas de radio quisieran interferir en la frecuencia energética que tiene una pared. Evidentemente no entran en resonancia, porque son frecuencia que van a velocidades muy diferentes. Con nuestras mentes consciente e inconsciente pasa exactamente lo mismo, funcionan a frecuencias tan diferentes que a través de la mente consciente es prácticamente imposible transformar la mente subconsciente.

A través de los pensamientos que yo controlo no puedo llegar a los que no controlo. Pero en cambio lo que dice Ricardo es que en lo que no controlo, en el subconsciente, es donde están el 95% de las decisiones que tomamos. Entonces aquí tenemos un problema, si para ser felices hemos de modificar este tipo de decisiones, y pensando no somos capaces de acceder, ¿cómo lo hacemos?

R. Hay técnicas que permiten hacer eso. Es cuestión de entrar en resonancia constructiva o destructiva con las propias frecuencias que están alimentando a la mente subconsciente. Es algo muy sencillo. Puede parecer muy complicado tal como lo estoy diciendo, pero se trata de técnicas super-sencillas, que están absolutamente estudiadas y demostradas por científicos. Son técnicas que te permiten acceder directamente al subconsciente para liberar los bloqueos emocionales que te hacen reaccionar de forma automática en determinadas situaciones, o a transformar aquellas creencias que realmente nos están llevando a ser infelices, a interpretar de forma negativa determinadas circunstancias, o a limitarnos delante de determinadas situaciones. Hay formas muy sencillas. De hecho es exactamente lo mismo, aunque con tecnologías muy diferentes, del tratamiento de las piedras del riñón. Cuando tenemos piedras en el riñón, nos meten en unas máquinas que emiten unas determinadas ondas que entran en resonancia constructiva con la propia piedra. De este modo, la piedra amplifica su propia energía hasta que se acaba rompiendo, al no soportar una vibración tan fuerte. Nosotros podemos hacer lo mismo, generando resonancia constructiva o destructiva con las frecuencias en las que están vibrando nuestras propias células, en las cuales están tanto las creencias como las emociones atrapadas que tenemos en el cuerpo. Cuando vivimos una experiencia negativa en algún momento de nuestra vida y generamos una emoción muy fuerte, esta emoción puede quedarse atrapada. Posteriormente cuando nos encontremos en otras situaciones que entren en resonancia, esta emoción vuelve a salir, y salir, y salir…

A veces pensamos en un tipo de persona, y cada vez que te encuentras una persona de ese tipo, te sientes fatal.

R. Te sientes igual que te sentiste la primera vez viviste aquella experiencia. Pues nosotros podemos transformar eso aplicando frecuencias energéticas que entran en resonancia destructiva. Es decir, dos ondas cuando se suman, el resultado de dicha suma puede ser cero. Lo mismo que explicaba antes cuando te encuentras con una persona que te quita la energía, pues lo mismo podemos hacer con las creencias y con las emociones. Y es muy sencillo.

Eliminando las creencias y las emociones negativas…

R. Efectivamente, y poniendo creencias positivas.

Tú dices que todo esto que has encontrado lo avalan estudios científicos que lo demuestran. Si esto es así, ¿cómo es que estos conocimientos no están en las universidades, en las escuelas, en las familias, en la calle?

R. La universidad siempre llega a integrar los nuevos descubrimientos diez, quince o veinte años más tarde. En las universidades es difícil encontrar los últimos descubrimientos en cualquier materia. Los programas formativos que hay en las universidades son muy lentos en cambiar y por tanto es muy difícil cambiarlo. Pero fuera de las universidades sí que lo puedes encontrar. Cada vez hay más cursos que te enseñan este tipo de técnicas que te permiten llegar a nivel subconsciente. Técnicas como PSYCH-K, EMDR, EFT, Código de la Emoción, Código de Curación,… hay muchísimas. Como te decía antes, en mi primer libro analizo más de cincuenta de estas técnicas. Son todas ellas técnicas que te permiten acceder a nivel subconsciente, de formas diferentes. Cada una tiene sus propias características y su enfoque, pero hay muchas. Si miras en Barcelona o incluso en Sabadell, cualquier fin de semana puedes encontrar cursos de muchas de estas técnicas. Por tanto, sí que está en la calle, sí que se conoce. Una cosa distinta es que cuando uno aprende a utilizar una de estas técnicas le sepa sacar todo el provecho. Lo que yo he hecho en Un curso de felicidad es buscar un objetivo muy concreto. Definir, qué es lo que busco: que la persona llegue a una situación en la que la felicidad sea algo absolutamente interno, que esté exenta de las circunstancias que le puedan llegar de fuera. A continuación busqué las herramientas más sencillas y con resultados más rápidos para obtener ese resultado. Pero hay mucha gente que aprende estas herramientas, que durante el curso en el que las aprende tiene un gran progreso y desarrollo, pero después de tres meses ya no las utiliza.

Y, ¿por qué?

R. Porque estamos buscando. Somos buscadores natos.

Si la técnica funciona y alcanzas un mayor grado de felicidad, ¿qué más puedes buscas?

R. Además de la felicidad, hay muchas otras cosas en la vida. Y estas técnicas te permiten cambiar lo que tú quieras a nivel interno.

¿Todo el mundo puede? ¿Con independencia de su formación y sus circunstancias?

R. Sí, cualquiera puede, aunque le puede resultar más o menos difícil. Todo esto comporta un proceso de transformación interior en el que la persona debe elevar su nivel de conciencia. Entendiendo nivel de conciencia como la frecuencia vibratoria en la que estamos emitiendo. Alcanzar un punto de felicidad interior en el que estés limitando el impacto de los inputs externos requiere estar en un nivel de frecuencia bastante elevado. Requiere estar en un nivel de conciencia elevado. Por eso en el libro también defino lo que es el nivel de conciencia y cómo se puede hacer para elevarlo. De hecho, a través del proceso de transformación que hay en el libro se sube el nivel de conciencia, y te permite constatar al final del libro que lo has subido. Pero sí que es cierto que en función de tu nivel de conciencia te resultará más fácil o más difícil.

Cuando dices nivel de conciencia ¿qué quieres decir exactamente?

R. El nivel de conciencia es precisamente esta frecuencia vibratoria que cada uno tiene. Nosotros estamos hechos de moléculas, las moléculas se componen de átomos y los átomos de partículas subatómicas, que no son más que minúsculos tornados como los que vemos en Estados Unidos cada primavera y se llevan por delante camiones y casas. Nosotros somos eso, somos la suma de todos estos minúsculos tornados que tenemos en el cuerpo, y el resultado es una frecuencia energética, una energía que nosotros estamos expandiendo hacia fuera y hacia dentro de nosotros mismos. Cada frecuencia está asociada a un nivel de conciencia. Y cada nivel de conciencia está ligado a unas determinadas emociones. Cuanto más bajo es el nivel de conciencia, más negativas son las emociones que hay asociadas, y cuanto más alto es el nivel de conciencia, más positivas son las emociones asociadas.

Tú haces una escala muy curiosa en el libro, en la que el punto más alto es mil, y dices que tan solo tres personas lo han alcanzado.

R. Esta escala no es obra mía. La hizo David Hawkins en un libro muy bueno que lleva por título “El poder contra la fuerza” hace ya cerca de veinte años. Pero es muy interesante porque define perfectamente cuál es esta escala, y cuál es la progresión. Además te permite ver la razón por la que cuando vas subiendo pasas a sentir emociones diferentes. Cuando vas superando una determinada emoción negativa, pasas a tener otra que es un poco mejor, pero que todavía continua siendo negativa, hasta que llega un momento en que pasas a tener emociones positivas. Y eso es lo que conduce tu vida. Si tú estás vibrando en una determinada frecuencia, la mayoría de las acciones de tu vida estarán determinadas por esa frecuencia, por esa energía, por esos valores, porque en el fondo todo esto está relacionado con unos determinados valores, y por aquellas emociones. Por tanto es muy importante elevar el nivel de conciencia, porque eso te permite también cambiar las emociones en las que vives, en las que vibras, y te permite cambiar los valores con los que estás dirigiendo tu vida.

En el libro también hablas de que nuestra vibración, nuestra felicidad, nuestros sentimientos y emociones impactan e influyen en el bienestar de los demás. Que lo que yo pienso y lo que yo siento está teniendo un impacto en los que me rodean. Por tanto, tienes una responsabilidad individual sobre ti mismo y sobre el tipo de mundo que estás ayudando a crear.

R. Efectivamente. Y lo creas a partir de los que te rodean. La frecuencia en la que vibras la reciben todas las personas que tienes alrededor. Y ellos reaccionan ante estas vibraciones. Es como si tuvieras un conjunto de piezas que están engranadas unas con otras. En el momento en que una de estas piezas empieza a funcionar de forma distinta, el resto también lo hace. Si tú comienzas a ver la vida de forma positiva y a trasladar esto en todos tus mensajes y en tu forma de actuar en cada momento, los que te rodean reaccionan de forma automática. Y esto significa que habrá personas que se alejarán porque no entrarán en resonancia con tu forma de actuar.

Eso iba a decir, esto no quiere decir que todos se contagien. ¡Ya nos gustaría!

R. Es el magnetismo que te decía antes, tu frecuencia atrae frecuencias similares. Si tienes alrededor a la familia, es muy posible que esta familia entre en resonancia, pero también es posible que alguna persona de la familia acabe saliendo porque no entra en resonancia. Será lo que tenga que ser. Para que la mayoría esté bien, puede ser que alguno tenga que salir. Eso no es bueno ni malo, es un proceso de desarrollo que comienza por ti, y que continúa por el resto de personas que te rodean.

Por tanto, pongamos un ejemplo de un equipo de trabajo, porque tú intervienes mucho en organizaciones y sabes sobradamente que uno de las claves para que funcione cualquier empresa, es que consigas un equipo bien cohesionado. Y también sabrás que en prácticamente todas las empresas hay aquella persona o personas que no hay manera, que generan malestar  continuo por activa o por pasiva. Bien, por lo que me explicas no tiene ningún sentido que los demás intenten transformar aquella persona.

R. Sí que tiene sentido.

Pero no lo consigues. Lo que pasa es que una o dos personas acaban contagiando a los demás. Si hay una persona con mal rollo o con problemas, y al final es todo el equipo que acaba sino roto, distorsionado.

R. Sí porque las frecuencias negativas son más contagiosas que las positivas.

¡Qué mala suerte, no!

R. Sí, pero es como funciona. Entonces, ¿qué pasa con esta persona? Que realmente hemos de tener mucha fuerza para compensar esta negatividad, este mal rollo que transmite. Si lo haces bien, si realmente tienes la fuerza suficiente para que este mal rollo no te afecte, y tú consigas trasladar este buen ambiente, esta persona acabará alejándose sola. En esos casos no se han de tomar medidas drásticas, sino que realmente esta persona ya no encajará, y eso es lo positivo, ya que no será traumático para nadie, ni para él ni para el resto del equipo.

Tú sigue con tu onda positiva, con tus mensajes y tu forma de trabajar, o en las familias, que también pasa mucho, continúa tú con el buen rollo y la persona que haga el camino que crea conveniente.

R. Además, si tú tienes muy claro que esta persona no encaja, y actúas como si realmente ya no estuviera, al final acabará marchando. Es cuestión de visualizar  la situación en la que queremos estar, y actuar en consecuencia con esta situación. Y al final se acaba poniendo todo en su lugar. Y todo estará bien.

Lo explicas muy fácil.

R. Es realmente fácil, aunque puede requerir más o menos tiempo. Y las técnicas que se utilizan son muy sencillas, y las puede utilizar cualquiera. Yo tengo dos hijas, de 12 y 16 años, y cuando escribí Un curso de felicidad, lo hice pensando en ellas, pensando en que realmente lo puedan utilizar cuando ellas quieran. A cada uno le llega esto en un momento determinado de su proceso de maduración, y lo utiliza cuando quiere. Ya tengan 12 años o 60, cualquier edad es buena para llevar a cabo este proceso.

Esto que has dicho ahora también es relevante. Cada uno tiene su momento en el que decidirá hacer esto. Muchas veces pasa que, por ejemplo una persona va a un curso de estos o lee un libro y para ella es un gran descubrimiento, y entonces quiere llevar al marido o la mujer, los hijos, pero no hay manera. Debemos respectar los tempos de cada uno, ¿verdad?

R. Si no es su momento, aunque vaya no lo aprovechará, y será negativo o contraproducente. Por muy potente que sea la herramienta o el curso, si la persona no está receptiva, no lo aprovechará, y además se cerrará de cara al futuro, no permitiéndose el utilizarlo en otro momento. En cambio de este modo no pasa eso. Lo que he hecho con este libro es precisamente pensar en toda la gente que tengo alrededor, familiares, amigos. A toda esta gente yo los puedo ayudar, con todas las herramientas y todo lo que he aprendido, yo creo que los puedo ayudar mucho, pero es difícil ofrecérselo ya que no todos están preparados o dispuestos. Especialmente cuando eres una persona muy próxima. Lo que hice es precisamente eso, escribirlo de modo que cualquiera cuando lo necesite o esté preparado lo pueda utilizar. Si le gusta, perfecto, y si no, lo tendrá para cuando esté realmente preparado.

Hay personas que da la sensación que no lo estarán nunca, que se pasan toda la vida, con independencia de haber tenido vidas duras o no, amargados, tristes o que te dicen: “yo miro atrás, y no ha merecido la pena”. De aquí la desesperación de muchos hijos intentando animar a sus padres a hacer cosas, y que ven que no lo consiguen. ¿También debemos ser respetuosos con estas personas?

R. Por supuesto, es una opción personal.

Ellos no dirían que es una opción personal. Dirían que son víctimas de una vida o de unas circunstancias.

R. Ellos lo pueden entender de este modo. Es su forma de interpretar estas experiencias y de vivir su vida. Si ellos están abiertos a cambiar tienen la posibilidad. Si no están abiertos a cambiar y quieren continuar siendo víctimas de estas circunstancias que han vivido, es su opción.

En el libro, a parte de todas estas explicaciones y teorías, que nadie se espante, no es un libro de física cuántica ni de epigenética. Todo eso lo hemos mencionado para contrastar los conocimientos de Ricardo. Es muy sencillo de entender, de verdad, y hay muchos ejercicios. Quisiera que me lo explicaras, como por ejemplo balancear tu cuerpo, como juntar tus dedos e intentar separarlos, etcétera. Y después también ejercicios de aplicar en tres días.

R. El libro tiene dos formas de leerlo. La primera es dirigiéndolo a la mente consciente, es decir, leerlo entendiendo y aprendiendo los conceptos que se explican. Pero eso no te transformará. Si quieres transformarte, debes hacer los ejercicios que se están proponiendo. Los ejercicios son una interacción con tu subconsciente. Tenemos formas de preguntarle al subconsciente, y él siempre nos responderá con la verdad. Nos dará una respuesta de tipo sí o no. Por eso utilizamos el test muscular, que nos permite obtener las mismas respuestas que obtendríamos por medio del polígrafo o máquina de la verdad. Cuando hacemos una afirmación el polígrafo nos dice Sí o No, del mismo modo que lo hacen todos nuestros músculos. Nuestro subconsciente siempre da una respuesta a nuestro cuerpo. Le da la instrucción de fortalecer o debilitar nuestros músculos en función de si se cree o no la frase que está diciendo. Una de las cosas que hacemos en el libro es aprender a comunicarnos con nuestro subconsciente para obtener este tipo de respuestas, para saber lo que piensa o lo que tenemos grabado. Y después aprendemos a regrabar aquellas emociones y creencias que no nos interesa tener. Y eso lo hacemos con otras técnicas que son muy sencillas, y que están perfectamente explicadas en el libro. También se explica en el libro lo que dice la ciencia o las demostraciones científicas que demuestran el por qué funcionan. Pero que son muy sencillas y que cualquiera lo puede hacer. Es muy importante hacer los ejercicios. Si no los hacemos no nos transformaremos. Sería como un libro más de autoayuda que lo lees y está muy bien, que dice cosas muy bonitas, aunque en el fondo ya sabías, pero ¿ahora qué?  Pues la respuesta al ahora qué, son los ejercicios que tenemos en el libro.

Y esto es lo último que te quería preguntar. ¿Qué es lo que hace distinto a este libro respecto a todos los otros libros que se han escrito? Porque en la contraportada dices, aunque no sé si la contraportada es tuya o es de la editorial,  que si únicamente tuviera la oportunidad de leer un libro en toda mi vida sería un poco este.

R. La contraportada es mía, y lo que hace diferente este libro es precisamente que lo que busca es transformar el subconsciente. No es un libro dirigido exclusivamente a la mente consciente, no es un libro de conocimientos. Es un libro de auto-transformación. Es un libro que te permite llevar a cabo una evolución personal sin ayuda de nadie. Y eso te da una potencia importante.

Ay con los psicólogos y los coach, vendrán todos a tirarte de las orejas.

R. No tiene por qué ser así.

    Pero tú haces formación…

    R. Sí. Hago formación tanto en empresas como a nivel particular. De hecho a finales de noviembre tengo un curso en Barcelona, abierto al público. Un curso de felicidad precisamente. Se trata de un seminario de un día en el que poder llevar a cabo todo el proceso de transformación que también se puede conseguir a través del libro.

    Este curso es el 30 de noviembre en Barcelona y el 14 de Diciembre en Madrid, titulado precisamente “Curso de Felicidad”. Podéis encontrar toda la información y cómo inscribirse si os interesa en http://www.blancama.org/actividades/ricardo-eiriz.

    Un placer haberte conocido, Ricardo. Gracias por estos conocimientos que hemos lanzado a través de las ondas. Quien vibre en sintonía que los coja y quien no, en otro momento será.

    Emitida el Lunes 28/10/2013 11:05

    Ricardo Eiriz es autor de Escoge tu camino a la felicidad y el éxitoApunta Alto y Un Curso de Felicidad

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